Crear tejidos sociales es una herramienta vital mediante la que el cooperante realiza una aportación cualificada a la acción social, cubriendo necesidades que, por su carácter, no siempre son atendidas por los organismos oficiales.
La injusticia y la explotación laboral azotan duramente a gran parte de los sectores más desfavorecidos de Nepal: población femenina e infantil. La implantación de iniciativas empresariales de comercio justo puede poner fin a estos abusos laborales.
El 60% de la población nepalí se encuentra en situación de desempleo. Iniciativas enfocadas al fomento del autoempleo pueden convertirse en la solución para generar nuevos puestos de trabajo, potenciando al máximo sus capacidades internas.
El nivel de analfabetismo en Nepal alcanza el 73% de la población femenina y el 40% de la masculina. Incrementar el grado de escolarización de la población infantil dotaría a las generaciones futuras de nuevas oportunidades de progreso social y económico.
Con la colaboración y la ayuda de sectores de población concienciados socialmente, se pretende impulsar la defensa de los derechos personales y colectivos, denunciar situaciones de desigualdad e injusticia y promover valores sociales.